| Sant'Elia a Pianisi (Campobasso)
La mañana del 25 de enero de 1904, junto con su compañero de noviciado Fray Anastasio da Roio y con el Padre Provincial Pío da Benevento, salió hacia el llamado "profesoral" de Sant'Elia a Pianisi (Campobasso) para emprender sus estudios, primero de "retórica" y después de "filosofía", los dos ciclos sucesivos del bachillerato clásico.
Recostado casi en la mitad de un otero, a la izquierda del curso medio del río Fortore, Sant'Elia a Pianisi tiene orígenes oscuros pero no muy antiguos. Sus primeros moradores procedían de las cercanas aldeas de Casalfano y San Nicola, que abandonaron para huir de las matanzas provocadas por la feroz lucha que estalló cuando, en 1598, el castillo de Pianisi - del que procede el nombre de Sant'Elia - quiso librarse del yugo de los Españoles y quedó arrasado. Una comisión de benefactores suplicó al Padre General Lorenzo da Brindisi, que se encontraba en Campobasso, para que enviara a sus frailes a fundar un convento en su pueblo. Con la bendición del Santo Capuchino, el 4 de octubre de 1604 se plantó la Cruz y se colocó la primera piedra. La iglesia, como era de esperar, fue dedicada a San Francisco de Asís. Las obras del convento finalizaron en 1631; la iglesia se consagró en 1690.
El convento de Sant'Elia a Pianisi, tras el de San Giovanni Rotondo, es el lugar en que el Padre Pío transcurrió el periodo de tiempo más largo: casi cuatro años.
En una noche de verano de 1905 le ocurrió al Padre Pío un hecho extraño, que él mismo contó con estas palabras: "Me encontraba en Sant'Elia a Pianisi en la época de mis estudios filosóficos. Mi celda era la penúltima del pasillo que discurre detrás de la iglesia, a la altura del nicho de la Inmaculada que domina la zona del altar mayor. Una noche de verano, después de maitines, tenía la puerta y la ventana abiertas por el gran calor; fue entonces cuando oí unos ruidos que me parecieron proceder de la celda contigua. Puesto que los ruidos seguían, quise llamar a Fray Anastasio. Mientras, empecé a notar un fuerte olor a azufre. Me asomé a la ventana abierta para llamar '¡Fray Anastasio, Fray Anastasio!' sin levantar excesivamente la voz. Al no recibir respuesta, me alejé del dintel de la ventana; entonces vi con terror como por la puerta entraba un gran perro, de cuyas fauces salía abundante humo. Caí boca arriba en la cama y le oí decir 'E' isso, è isso' (es él, es él). Y estando yo en esa postura vi al mal bicho pegar un salto y salir por la ventana, alcanzar el tejado de enfrente y desaparecer." En Sant'Elia a Pianisi también tuvo lugar una bilocación del clérigo Fray Pío, quien la relata en una sucinta nota de febrero de 1905. Se reproduce aquí dicha nota, remitiendo a las biografías para la narración pormenorizada y completa del episodio.
"Hace unos días me pasó algo insólito. Me encontraba en el coro con Fray Anastasio; serían las 23 horas del 18 de este mes [enero de 1905]. De repente me encontré en una lejana casa señorial, en la que el padre se estaba muriendo al tiempo que una niña veía la luz. Me apareció entonces María Santísima y me dijo 'Te encomiendo a esta criatura, una piedra preciosa en bruto; tállala, púlela, hazla lo más resplandeciente que puedas, ya que un día querré adornarme con ella...'. '¿Cómo es esto posible - contesté -, si yo todavía no soy más que un pobre clérigo y no sé siquiera si algún día tendré la suerte y la alegría de ser sacerdote? Y, aunque llegue a sacerdote, ¿cómo podré cuidar de esta niña, viviendo yo tan lejos de ella? La Virgen respondió: 'No dudes: ella será quien venga a ti; pero antes la encontrarás en San Pedro, en Roma'. Después de lo cual volví a encontrarme en el coro".
Photo gallery :

« Back
|